COMO COMPRAR TU CASA CON EL COSTO FINANCIERO MAS BAJO (I)

Pareciera que las opciones de financiamiento para comprar nuestra casa que nos ofrecen con insistencia en los medios masivos de comunicación, son la única alternativa para solucionar nuestra necesidad de vivienda. Incluso, con la cerrada competencia que se percibe entre las instituciones financieras pensamos que dentro de cualquiera de éstas vamos a encontrar la mejor alternativa. Desafortunadamente, aún las que parecieran más baratas, resultan ser sumamente caras en relación a lo que le llamamos en México los sistemas de financiamiento inmobiliario o en Brasil los consorcios de ahorradores. Nadie ha descubierto el hilo negro con estos sistemas. Simplemente se basan en una cantidad que tiene ahorrada la persona, para poder otorgarle un financiamiento por un monto similar a dicho ahorro, con un costo financiero de casi la mitad de la tasa del mercado de los créditos hipotecarios, en un plazo de tiempo menor, con garantía inmobiliaria y sin tantos requisitos para ser favorecido.

La cantidad que se requiere tener ahorrada dentro de los sistemas de financiamiento inmobiliario, puede alcanzarse a lo largo del tiempo con aportaciones mensuales, que en este caso se les llama corrientes y que en general van desde 72 meses hasta 168 meses dependiendo de los montos a contratar. Otra alternativa para quienes ya de antemano disponen de una cantidad al ingresar al sistema, es la aportación de mensualidades de forma anticipada, reduciendo así, el tiempo para contar con el financiamiento. Ya sea de manera corriente o de forma anticipada, el ahorrador obtiene su financiamiento una vez que tiene cubierto el 40% del número de mensualidades contratadas. Lo que se contrata es aquella cantidad total que requiere el ahorrador para cubrir el valor del inmueble que desea adquirir.

Sin lugar a dudas que la forma en que están estructurados los sistemas de autofinanciamiento es lo que permite alcanzar un costo financiero bajo, que a la fecha en México, ronda el 6% anual. Muy por debajo de todo aquéllo, que a toda hora, nos ofrece la banca en la radio, la televisión y los periódicos.

Para poder contar con el financiamiento mas barato del mercado y adicionalmente con menos requisitos a cubrir de los que exige la banca comercial, es obvio que estos esquemas no precisamente les sirven a todos aquéllos que:

  • Quieren el dinero a más tardar mañana. Aquí, la disponibilidad del dinero puede ir desde 4 meses hasta 4 años, dependiendo de la capacidad del ahorrador de anticipar pagos. Es decir no es inmediato.
  • No cuentan con un ahorro, ya sea por anticipado o crearlo mes a mes, de manera corriente. Es decir, no es al 100%.
  • Exigen un costo financiero fijo. El autofinanciamiento no es congelado, pués a todos los ahorradores se les presta la cantidad requerida, con un porcentaje de actualización producto del incremento en el valor de la propiedad que deséan adquirir y que dependerá del tiempo que se tomen en reunir el 40% de las mensualidades contratadas. Es decir, al momento de otorgarle los recursos, el ahorrador es compensado con la actualización, por lo que también dicha compensación se refleja en un incremento mínimo semestral, en las aportaciones que tiene que hacer mes a mes y en las que hacen el resto de los miembros del consorcio de ahorradores.

En el próximo artículo trataremos el tema de la integración de los grupos en los sistemas de autofinanciamiento, las obligaciones de la empresa encargada de administrar los recursos y la seguridad de los mismos así como de los mecanismos específicos de otorgamiento de recursos o adjudicación de acuerdo a los montos que el propio ahorrador va logrando reunir en el tiempo.

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